{"id":106,"date":"2011-10-03T18:00:29","date_gmt":"2011-10-03T16:00:29","guid":{"rendered":"http:\/\/rhsocial.wordpress.com\/?p=79"},"modified":"2011-10-03T18:00:29","modified_gmt":"2011-10-03T16:00:29","slug":"la-empresa-social-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/carloscortesleon.com\/micasa\/la-empresa-social-2\/","title":{"rendered":"La empresa social: cambio de paradigma"},"content":{"rendered":"<p>El pre\u00e1mbulo de la reciente Ley 5\/2011 de 29 de marzo de Econom\u00eda Social incluye en el <strong>concepto de empresas sociales<\/strong> todas aquellas \u201c<em>entidades potenciales que pueden adscribirse a la econom\u00eda social, pero siempre que dichas figuras est\u00e9n acotadas a los principios que determinan una peculiaridad intr\u00ednseca en valores y perfectamente delimitadas en su configuraci\u00f3n espec\u00edfica<\/em>\u201d.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Si aterrizamos en las personas, el art\u00edculo 4 de la propia Ley nos dice que <em>las organizaciones sociales se caracterizan por la <strong>primac\u00eda de las personas y del fin social sobre el capital<\/strong>, que se concreta en gesti\u00f3n <strong>aut\u00f3noma y transparente, democr\u00e1tica y participativa<\/strong>, que lleva a priorizar la toma de decisiones m\u00e1s en funci\u00f3n de las personas y sus aportaciones de trabajo y servicios prestados a la entidad o en funci\u00f3n del fin social, que en relaci\u00f3n a sus aportaciones al capital social<\/em>. Dentro de la empresa social existen ciertas especificidades culturales. <a href=\"https:\/\/carloscortesleon.com\/micasa\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/dsc_00061.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-80\" title=\"Chillida_Leku\" alt=\"\" src=\"https:\/\/carloscortesleon.com\/micasa\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/dsc_00061.jpg?w=300\" width=\"300\" height=\"199\" \/><\/a>Siguiendo los tres niveles de cultura de Schein, primero habla de los <strong>artefactos<\/strong> entendidos como estructuras y procesos organizativos visibles y que son m\u00e1s dif\u00edciles de descifrar. Entre ellos podemos mencionar la manera de vestir, horarios, la forma de solucionar conflictos, etc. En este sentido, puede decirse que el modelo de empresa social puede apostar por una <strong>utilizaci\u00f3n m\u00e1s frecuente del consenso y una mayor horizontalidad en la toma de decisiones<\/strong> como dec\u00edamos. Esto se producir\u00e1 cuando exista una mayor implicaci\u00f3n con la misi\u00f3n. Los trabajadores son actores m\u00e1s involucrados en la toma de decisiones lo que lleva a su mayor implicaci\u00f3n. Evidentemente, alguna desventaja resulta de esta modelo de toma de decisiones. Por un lado, se producen de manera m\u00e1s lenta al no ser tan verticales. Y por otro lado, puede generar expectativas de participaci\u00f3n en demasiados \u00e1mbitos de la organizaci\u00f3n y provocar cierto descontento si no siempre se hace de esta manera horizontal. Para solucionarlo, es aconsejable <strong>definir los niveles de participaci\u00f3n <\/strong>que corresponden a cada decisi\u00f3n y as\u00ed se podr\u00e1n ajustar las expectativas y agilizar ciertas decisiones, siempre comunicando con transparencia cu\u00e1les son las reglas del juego en las distintas situaciones. Se trata de \u2018<em>priorizar la toma de decisiones m\u00e1s en funci\u00f3n de las personas y sus aportaciones\u2019<\/em><em>.<\/em> En el segundo nivel est\u00e1n los <strong>valores adoptados y creencias<\/strong>, como estrategias, objetivos y filosof\u00edas. Son p\u00fablicos y su forma de trabajarse en la empresas sociales es m\u00e1s participativa. Dentro de los niveles de participaci\u00f3n: informar, comunicar, consultar, co\u2013decidir, decidir, suele ser frecuente llevarlo incluso a niveles de co\u2013decisi\u00f3n, o como m\u00ednimo de consulta. Como acabamos de decir, supone mayor lentitud por la horizontalidad pero qu\u00e9 duda cabe que mayor riqueza y mayor apropiaci\u00f3n de la estrategia, por ejemplo a llevar a cabo. <em>Veamos un ejemplo. Se trata de una empresa del \u00e1mbito social en la que se ha elaborado una estrategia a 5 a\u00f1os que ha contado con la consulta a toda la plantilla a trav\u00e9s de grupos de trabajo, liderados por distintas personas de la plantilla y que ha contado m\u00e1s de un 20% de la plantilla directamente involucrada. Esta forma de elaboraci\u00f3n queda lejos de otro tipo de organizaciones que comunican la estrategia de forma directiva y ha de ser asumida por los trabajadores. Es clave dejar claro que la decisi\u00f3n final se encuentra en el \u00f3rgano de gobierno y que desde luego no todo lo que se exponga puede llevarse a cabo. Sin embargo, s\u00f3lo el hecho de la consulta tiene una poderosa fuerza de coparticipaci\u00f3n y dota a la estrategia de un valor a\u00f1adido, intangible, por su enriquecimiento, mayor cercan\u00eda al d\u00eda a d\u00eda de la empresa y por la motivaci\u00f3n de los implicados.<\/em> El tercer nivel, de mayor profundidad, son las <strong>asunciones subyacentes<\/strong>, es decir, creencias inconscientes y asumidas, la esencia de la cultura de la empresa. El cambio de \u00e9stas supone el cambio definitivo de la cultura. Son tales como la dificultad en medir el impacto social, el trabajo en equipo como elemento clave, la colaboraci\u00f3n frente a la competitividad o la presunci\u00f3n de motivaci\u00f3n por el car\u00e1cter vocacional del trabajo. Llegar a modificar estas creencias es m\u00e1s complicado y se trata ya de una transformaci\u00f3n y no un cambio. Y no todas las creencias son falsas o ciertas en s\u00ed mismas. En la empresa social es dif\u00edcil hablar de competitividad, a pesar de que se est\u00e9 compitiendo entre organizaciones cada d\u00eda, por ejemplo, en los concursos p\u00fablicos. Dentro de la organizaci\u00f3n la <strong>colaboraci\u00f3n <\/strong>es cierto que es un valor claro, el respeto a todos los trabajadores por igual independientemente de su nivel o categor\u00eda profesional. De nuevo la tendencia a estructuras m\u00e1s planas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0* * *<\/p>\n<p>\u00a0Todo ello denota una cultura en la empresa social con ciertas especificidades, algunas de las cuales hacen caracter\u00edstica su gesti\u00f3n de personas. En general, puede tener inconvenientes que provoquen por ejemplo lentitud en las decisiones o dificultad para consensuar, pero a la larga son m\u00e1s enriquecedoras por estar m\u00e1s cercanas a cada trabajador y gozar de una cierta fuerza invisible que redundar\u00e1 sin duda en mejorar efectivamente la calidad del servicio y los resultados que persigue la empresa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pre\u00e1mbulo de la reciente Ley 5\/2011 de 29 de marzo de Econom\u00eda Social incluye en el concepto de empresas sociales todas aquellas \u201centidades potenciales que pueden adscribirse a la econom\u00eda social, pero siempre que dichas figuras est\u00e9n acotadas a los principios que determinan una peculiaridad intr\u00ednseca en valores y perfectamente delimitadas en su configuraci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[4,2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/carloscortesleon.com\/micasa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/106"}],"collection":[{"href":"https:\/\/carloscortesleon.com\/micasa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/carloscortesleon.com\/micasa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carloscortesleon.com\/micasa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carloscortesleon.com\/micasa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=106"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/carloscortesleon.com\/micasa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/106\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/carloscortesleon.com\/micasa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=106"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/carloscortesleon.com\/micasa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=106"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/carloscortesleon.com\/micasa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=106"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}